Cuando hace mas de dos meses me enteré de que iba a viajar con el taller a Rosario pensé que iba a estar rebueno, pero ha estado mucho mejor!. Una experiencia increíble en una gran ciudad. Un gran hostel con una gente increíble. Inolvidable.
Salimos el miercoles por la noche desde la Farq para poder estar a las 10 de la mañana en Rosario y aprovechar el dia. Un día duro de caminatas y visitas que terminó con una tranquila noche en el mejor hostel que nos podría haber tocado: Avanti!. Desde un principio nos tocaba otro diferente, pero por caprichos del destino acabamos en el avanti, en la habitación siete donde nos juntamos los 7 con mejor rollo de todo el viaje.
El viernes tocó inaguración del Mundial, primero ver Mejico con Bruno y después a la Celeste con parte del taller. La tarde en la Facultad de Rosario corrigiendo los proyectos, que era a lo que ibamos, y a la noche de vuelta al hostel a hacer previa para salir con los Rosarinos. Tremenda noche!.
Ya el sábado hicimos una visita mas en profundidad de la ciudad. Una ciudad que poco tiene que envidiar a Europa, llena de perros que te siguen por doquier, buenos paisajes y arquitecturas, y en época de Mundial...llena de banderas argentinas. Nunca vi nada igual. Fanatismo por la albiceleste en estado puro. Pero ahi estábamos, gritando DALE URUGUAY!! A la noche mas de lo mismo, Quilmes, Iguana, Fernet y a pasarlo en grande con los 7 de la 7.
El domingo poco que decir. Las piernas ya no respondían. Se echaban de menos muchas horas de sueño. El dolor de cabeza incrementaba tras cualquier movimiento brusco, y aun teníamos pila de cosas que hacer. Intentamos visitar lo que pudimos, sacando fuerzas de donde no había, guiándonos por la inercia de nuestras piernas, hasta que a las 8 de la tarde nos tuvimos que volver al Uruguay.
Un gran viaje, una gran experiencia.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario