jueves, 11 de febrero de 2010

El viaje

Olaia subida encima del coche en el camping de Burdeos.

He tenido muchas veces en mente irme de interrail, pero hace ahora dos años que a mi amigo Carlos y a mi se nos ocurrió la idea de, pudiendo ir en coche, para que el tren. Entonces hable con mi tia, para ver si nos dejaba el coche, un Golf III de unos 15 años que era ideal para irnos los cuatro de viaje.

Yo en la entrada al Guggenheim de Bilbao.

Salimos de mi ciudad natal, León. Allí mi familia nos recibió muy bien a los cuatro: Olaia, Carlos, Patri y yo; y nos aconsejaron varios asuntos del viaje. Entonces nos dirigimos hacia el norte. Tras pasar los Picos de Europa, dimos una vuelta por Gijón, y fuimos hasta Santander. Allí hicimos noche en el primer hostal baratillo que encontramos y dimos una vuelta por la ciudad, a la mañana siguiente nos dirigimos hacia Bilbao. La primera "gran ciudad" que encontrabamos por el camino no la visitamos como deberíamos, pero si las cosas mas importantes para poder tirar después  de comer dirección Donosti. Al igual que sucediera en Santander, buscamos alojamiento, nos fuimos de tapas y a dormir para un largo dia para cruzar la frontera.

La sombra de Olaia en un atardecer de Burdeos

Salimos de Donosti dirección Irún. Allí comimos un menu consistente por primera vez desde León, ya que la comida la ibamos improvisando en los supermercados. Despues de comer, una pequeña vuelta por Irún y cogimos la carretera dirección Burdeos. Jamás había visto tantos kilómetros en linea recta. Rodeados por grandes arboledas conseguimos llegar hasta la zona de veraneo de Burdeos, situada en la costa cantábrica. Allí buscamos entre los muchos campings, hasta que encontramos uno muy bien de precio y que estaba situado en un lugar privilegiado. Jamás se nos quitará de la cabeza aquel lugar en el que decidimos acampar dos noches. 
Playa de Burdeos
Catedral de Burdeos                                        Burdeos        

Aquella mañana fuimos a una gran playa que estaba cerca del camping. Recordaba a Jandía, pero esta tenía la caracteristica de hacer frontera con el campo, con sus mesas para asaderos y todo. Un  dos en uno muy aconsejable de visitar. Tras coger un poco de sol fuimos a comer a Burdeos, de las mejores ciudades que visitamos y que nos impresionó. Volvimos a la noche al camping para descansar para el largo dia que nos esperaba.
Teníamos por delante 600 kilometros hasta Lyon, trayecto que realizamos en todo un día, hasta que a eso de las 8 de la tarde como todos los dias nos pusimos a buscar camping. Tuvimos suerte y encontramos uno muy barato (3 euros por persona) situado en ninguna parte.

Iglesia de Le Corbusier en Firminy                                                       Lyon
            
Tras pasar una noche pasada por agua, nos pusimos dirección Lyon, pero por el camino paramos en Firminy para ver las diversas obras de Le Corbusier. Llegamos a Lyon a mediodia, lo visitamos un poco por encima, la Opera, la ciudad vieja y entrada la tarde fuimos en busca del convento de la Tourette. Por desgracia llegamos justo cuando estaban cerrando. Entonces pusimos dirección a la frontera en busca de algun camping donde pasar la noche.
Olaia en los Alpes                                                                  Susa         
 
Cuando despertamos en aquel camping cerca de Chambéry, nunca imaginamos la gran travesía que teníamos por delante. Llenamos el depósito del coche (60€) y pusimos dirección a la frontera alpina. El paisaje simplemente espectacular. En vez de coger por el túnel transalpino, Carlos encontró otra ruta alternativa, que a pesar de tardar algo más merecía la pena por los paisajes que vimos. 

Al pasar los Alpes llegamos al pueblo de Susa, un pequeño pueblo al pie de las montañas en el que el verano pasaba factura, ya que a pesar de estar lloviendo estaríamos a 36 grados. Dimos una vuelta, nos tomamos un café, y nos quedamos con una buena primera impresión de Italia, impresión que más tarde desaparecería cuando llegamos a Turín. Torino nos dio tanto miedo que hizo que cambiaramos de itinerario. Salimos corriendo sin ni siquiera bajarnos del coche, y pusimos rumbo al sur, a Génova. Nuestra intención era llegar a Milán, pero despues de ver Turín y viendo que ibamos bien de tiempo, decidimos ir hasta Florencia. Había llegado la noche por el camino a Génova, y no veíamos ningun camping, por  lo que estuvimos conduciendo toda la noche hasta llegar a Pisa (no quiero ni pensar cuantos km hay de Lyon a Pisa)

       Calci                                                La Torre de Pisa
Llegamos a eso de las 6 de la mañana. Lo primero que hicimos fue buscar un lugar donde dormir. Y tras mucho buscar llegamos al pequeño pueblo de Calci. Una antigua casa hacia de hostal, con tan solo dos habitaciones que nos venían de lujo. Salían un poco más caras de lo que habíamos venido pagando por dormir, pero la comodidad de una cama, en la que dormimos por la mañana, por la tarde la siesta y despues la noche que pagamos, merecía mucho la pena. Entre siesta y siesta hicimos una pequeña visita a Pisa, para ver lo único que hay que ver...la Torre. Volvimos al hostal, comimos varias porciones de la mejor pizza que he comido y otra vez a dormir, luego ua vuelta por Calci y a dormir otra vez para poner rumbo a Florencia al dia siguiente.

 
Florencia

Volví, cinco años después del crucero volví a Florencia, para disfrutarla a mi aire, metiéndonos por todas las callejuelas y empapádonos del lo grandioso que es esa ciudad. Hice de guía adentrándonos por los lugares mas simbólicos. A media tarde cogimos de nuevo el coche y ya tocaba volver para España. Cogimos la autopista y nos pusimos en un momento en Génova, encontramos el primer camping italiano y pasamos una calurosa noche con un molesto despertar.


Costa Azul
 
Teníamos por delante dos dias visitando la Costa Azul: San Remo, Mónaco, Niza, Cannes y al final Marsella, una inmensa ciudad multicultural de la que no podíamos irnos sin ver la Unidad de Habitación de LC. La primera noche dormimos en un camping cercano a Cannes, ya el segundo día, al salir de Marsella poníamos rumbo a Barcelona y nos quedamos en un camping cercano a Nîmes. Estábamos a 31 de Julio y tuvimos una última parada antes de llegar a España: Montpellier. Junto a Burdeos la ciudad más bonita que habíamos visitado. Comimos algo y pusimos rumbo a la frontera. Nos dejamos Girona por el camino y llegamos directamente a Barcelona, donde nos costo más de la cuenta encontrar algun sitio barato donde dormir, hasta que encontramos un hotel a las afueras donde nos dimos un merecido descanso. 

 La Pedrera                                             Parque Güell

El primer dia de Agosto los dedicamos a una visita íntegra por Barcelona. Las Ramblas, Gaudí... Barcelona nunca defrauda a nadie, por lo que siempre estará para mi entre las mejores ciudades el mundo. Por la noche decidimos coger de nuevo la carretera y volvernos. Conseguimos alojarnos en Lleida para al día siguiente hacer una breve visita a Zaragoza, comer y poner rumbo de vuelta a León. Alli terminamos el viaje con un par de días de descanso y muy buena gastronomía. 

Así ponía punto y final "el viaje", una gran aventura que ojalá pudieramos volver a repetir.

miércoles, 10 de febrero de 2010

Entre Europa y Asia

Tras un verano de 2004 sin ningun viaje transcendental, llegó en 2005 la visita a una ciudad que me marcó huella. Era el verano más largo del que podría disfrutar, terminaba el bachillerato en Mayo y empezaba la universidad en Octubre. Entonces mis padres me dijeron si me gustaría ir con ellos de viaje, cuando me dijeron que iban a Estambul no me lo pense dos veces.

Capadoccia

Antes de llegar a Estambul hicimos escala en la región de Capadoccia. Nos habíamos adentrado en lo más profundo de Oriente Medio casi sin querer. Este inóspito lugar es increíble por la topografía que tiene. Los pueblos, las costumbres, era todo diferente, algo que jamás había conocido. Al ser un lugar tan desconocido, realizamos rutas turísticas con otras familias y grupillos de españoles, algo que jamás he entendido y que espero no volver a repetir, ya que cada uno tiene unas preferencias diferentes a las de los demás.

 

Visitamos diversos lugares interesantes como una fábrica de alfombras, cuevas, etc. Sinceramente me impresionó bastante, ya que era un lugar del que apenas tenía conocimiento. A los 4 dias de vagar por el desierto nos dirigimos a Estambul.

Santa Sofía

Para hacerse una idea de lo que es Estambul, solo hay que pensar que cada 4 pasos que das, encuentras algun lugar increible. Por todos lados te ves empapado por una cultura diferente, situada en el borde de Europa. Escuchabas la llamada al rezo de vez en cuando en toda la ciudad, y te rendías ante lo que era una verdadera religión. Daba igual donde estuviera la gente, se agachaban, y rezaban mirando a la Meca. El mejor lugar para ver esto son las Mezquitas, y la Mezquita Azul es simplemente, espectacular. Todas estaban construídas en dirección a la Meca, debías entrar descalzo y nada mas entrar te encontrabas con un gran espacio central dominado por una gran lampara. Era muy diferente a las tipicas visitas a iglesias y catedrales. 



Realizamos un viaje por el Bósforo, comtemplando toda la ciudad y adentrandonos en la zona residencial, donde podías encontrar un sin fin de grandes mansiones justo a la orilla del rio que separa dos continentes. Además visitamos palacios, cementerios, mas mezquitas, y el laberito de tiendas que es el Gran Bazar. Pudimos ver lo mas importante en menos de una semana, e incluso nos dio tiempo para ir a un baño turco. En cuanto a la gastronomía, a mi me encanto, aunque terminé un poco mal del estómago los primeros dias, pero había suficiente te de manzana por todos lados para solucionarlo.


A Roma y Florencia como dije antes tengo ganas de regresar, pero lo de Estambul es mas bien una obligación. De las ciudades en las que he estado ninguna me ha marcado tanto como esta.



21.000 leguas de viaje por el Mediterraneo



Recien cumplidos los 16 años poco a poco llegaba el fin de los viajes familiares, y había que aprovechar. Era un caluroso verano del 2003 y nos embarcamos a un crucero por el Mediterraneo. Mi primera idea del viaje fue que "los cruceros son para viejos" pero jamás olvidaré lo bien que me lo pase.

 
 Zarpando del puerto de Barcelona. Había que aprovechar el Jacuzzi nada mas llegar.

La travesía empezó en Barcelona. Desde allí nos esperaban dos dias enteros de viaje hasta Malta. Durante el dia investigamos todos los rincones del barco. A pesar de ser relativamente pequeño, comparado con otros, a mi me pareció gigantesco. A la noche una de las deliciosas cenas incluidas en el viaje y una vuelta, yo sólo, por la discoteca. Sin saber como, gané un concurso de baile por parejas, el cual solo consistía encontrar a tu pareja cuando terminaba la música. Entonces fue cuando conocí a Judith (compañera de baile) y su hermano Marc. Fue empezar a hacer amigos cuando me di cuenta de que sería más divertido de lo que parecía.



El día siguiente fui conociendo mas gente de mi edad mientras recorria el barco. Fuimos fomando un grupillo de algunos de los chavales del barco. Como no se podía salir de alli entablamos amistad muy rápido unos con otros, olvidando por un momento que había ido con mis padres. A la mañana siguiente llegamos a Malta, pequeña isla, con poco que ver, pero con muchisimo calor. Apenas aguanté una mañana fuera del barco. Por la tarde volvía a quedar con todos  y de risas hasta las 3 de la mañana. Al dia siguiente habia que despertarse a las 7 de la mañana en Sicilia, pero daba igual, trasnochabamos todas las noches contándonos nuestras vidas y siendo el alma joven del barco.


El jueves por la mañana nos despertamos en Sicilia, la visita fue mas extensa, ya que merecía la pena. A pesar de ser otra isla volcánica, estilo Lanzarote, merece la pena visitar sus rincones en busca de algun mafioso. 


Tras otras cuatro horas de sueño, llegamos a Roma. Desembarcamos en la ciudad de Civitavecchia y nos dirigimos hacia la ciudad eterna. Ya habíamos estado una semana cuando tenía 8 años, pero a esa edad no te das cuenta de lo increible que es Roma. Recordabamos dónde se encontraban los lugares mas importantes e hicimos una selección pasando por el foro, el coliseo, la Fontana di Trevi, la plaza de España...increíble, menos mal que volví a tirar una moneda en la fontana, hay que volver.


El sabado nos planteaba una duda: Pisa o Florencia. Realmente no se dudo ni un segundo. Florencia es de las ciudades mas bonitas del mundo y en cualquier rincón de la ciudad vieja te das cuenta de ello. Las obras de Brunelleschi o Da Vinci se reunen para formar una gran ciudad a la que ya he vuelto, y aun debo volver, ya que es necesario mas de un dia para verla.


Para terminar, el domingo llegamos al sur de Francia, donde visitamos la ciudad de Cannes y nos encontramos con un frente marítimo edificado de punta a punta, con mucho lujo, buena arquitectura, buen clima, un lugar idoneo para vivir, pero solo accesible para unos pocos. Esa noche, de vuelta a Barcelona, hubo una gran tormenta. Notaba el balanceo del barco por primera vez. Aun asi esa noche también quedamos todos para despedirnos. El crucero fue una gran experiencia donde conocí a gente que en muy poco tiempo consideré grandes amigos. El dia siguiente en Barcelona se basó en dormir. Estuve alrededor de 26 horas durmiendo. Mientras mi familia visitaba la ciudad, yo descansaba lo que no había descansado en el barco. A pesar de ello jamas senti cansancio en toda la semana porque realmente había que saborear cada segundo que pasaba en ese barco.

Mucho mas que toallas

Tras el increible viaje a EEUU, el verano del 2002 fue más calmado, y otra vez con la familia visitamos Lisboa y Oporto en coche.



De este viaje tengo menos recuerdos que del anterior, tampoco impresionó tanto, incluso llegó a defraudar un poco. Portugal era como la hermana pequeña de España, ahora ya no creo que sea tanta la diferencia. Comparten la misma Peninsula, los mismo rios, pero la cultura es muy diferente.



Muchas casas antiguas, con diferente arquitectura pero con mucha historia. Eso es el centro de Lisboa, un sin fin de callejuelas muy arraigadas a la bahia. Un gran puente como el de Vasco da Gama, un bello paseo maritimo, pero pocos hitos simbolicos que la puedan situar entre las grandes ciudades del mundo.

 

Aun así es interesante dar una salto a Lisboa por el encanto que guarda cualquier ciudad europea. Mas al norte visitamos Oporto. Y menos mal que no esperaba nada de la ciudad, porque la verdad es que  era bastante triste. Con la cantidad de edificios antiguos que atesoran sus calles es una pena que no exista ninguna muestra de conservación, y te halles ante una ciudad sucia y descuidada.


 

Aun asi guarda el mismo encanto que Lisboa, una vieja ciudad que avanza sin rehabilitar y que muestra lo que antaño fue un gran imperio, que al igual que España se ha visto adelantado por naciones con menos historia.


2001 odisea en eeuu

El verano de 2001 estará siempre marcado por un hecho, el atentado de las Torres Gemelas, y alli estaba yo. Fue un 11 de septiembre, fecha en la que mi vuelo volvía a mediodia, pero que jamás pudo despegar por lo que sucedió a primera hora de la mañana. Pero vamos dos semanas atrás.
Allí estaba yo, después de 7 horas de avión, en la Gran Manzana. Con tan solo 14 años todo lo que veía era increíble pero poco sorprendente. El mundo del cine ha adoptado Nueva York como un gran plató en el que se refleja una realidad que solo es comprensible en las peliculas. Pero grande fue descubrir que todo era verdad.

 
 Puente de Central Park. El chico de pelo corto de la izquierda soy yo. El resto casi toda la familia

 Cuando te detienes a pensar que hay que ver en Nueva York, son muy pocas cosas las que te vienen a la cabeza, son sólo 500 años de historia. Todas las imagenes de sitios de interés ya las tienes guardadas en la cabeza, pero la ciudad te cautiva desde el primer minuto. Nos alojamos en el hotel Wellington, el cual desde entonces he visto en más de una película. Estaba a pocas cuadras de Central Park por lo que solíamos salir a pasear alli. Desde allí fuimos investigando cada uno de los rincones de la ciudad. 


 


Si no recuerdo mal fue el segundo dia cuando subimos a las Torres Gemelas. Cuando te asomas por una de las ventanas del ultimo piso, ves a los coches como pequeñas hormigas, impresionante. Nunca asimilare del todo, lo afortunado que fui, ser de los últimos en subir. 
Ese mismo día visitamos todo el distrito sur, wall street....y preguntamos que rutas turisticas habian por el rio Hudson, la cual realizamos el dia siguiente. Como tal nos habían recomendado no subimos a la Estatua de la Libertad ya que con la travesía en barco era suficiente.


En el Museo Metropolitano

Alrededor de Central Park se concentran muchos de los lugares mas interesantes de visitar. El Museo Metropolitano, el cual es muy dificil visitar en un dia, el Guggenheim, el zoo de Central Park, y en el lado norte del parque: Harlem, barrio de mayoria afroamericana en el que te sientes como en otra ciudad con solo cruzar una calle.

 
Cataratas del Niagara

 El viaje no sólo se basó en la Gran Manzana. Para aprovechar el salto de continente, hicimos una ruta por las ciudades mas importantes de la costa noreste de EEUU. Philadelphia, Baltimore, Washington y Niagara. Cada una mas diferente a la anterior y nos permitió descubrir de verdad cómo es la cultura americana y como a pesar de estar pensado todo a lo grande, demostrando todo el poder de la nación más importante del mundo, enfrente de la Casa Blanca podías ver corretear ratas del tamaño de un gato. Como se suele decir, dime de que presumes...


7º Av 11 de Septiembre

De vuelta por Nueva York terminamos de visitar los lugares mas simbolicos, Empire State, China Town, Litlte Italy, Soho, Naciones Unidas, Times Square, Park Av....Entonces llegó el dia de volver a casa: 11 de Septiembre. Nos levantamos pronto y bajamos a desayunar pensando en algun lugar que faltara por ver, cuando en la tele de la cafetería vimos la imagen de un avión estrellándose contra una de las torres. Nos decían los camareros que se había estrellado una avioneta, que no había pasado nada. Al salir a la calle se vislumbraba el humo salir de la zona sur, vaticinando algo mucho peor. El resto de la historia la sabemos todos. Lo que no se sabe es como se vivió aquel día. Como se ve en la foto desapareció el agobiante tráfico, la gente estaba conmocionada. A la manzana se le había dado un mordisco y estaba en estado de shock. Algo totalmente increible y que ojala jamás vuelva a suceder.

 

 A partir de entonces estuvimos una semana extra, visitando lo poco que quedaba por visitar y preguntando al consulado cuando podríamos volver. Afortunadamente volvimos sin problemas tras vivir una gran experiencia  en una gran ciudad dificil de olvidar.

De que va esto...

Ya llego la hora, la hora de ponerse en serio a redactar un blog y tener un minimo de seguimiento. Debido a la nueva aventura trasatlántica que empieza el mes que viene voy a hacer un breve resumen de los lugares que he visitado hasta ahora...y continuar con la narración de mi vida charrua.

Un saludo a todos!!